La Obra Social ‘la Caixa’ ha presentado esta mañana una nueva iniciativa solidaria pensada para los propios clientes de La Caixa, muchos de los cuales han perdido sus viviendas al no poder pagar lo que debían a la entidad.

A partir del próximo mes de enero, tener una cuenta en La Caixa dará derecho a pernoctar en cualquiera de los cajeros que el grupo financiero tiene repartidos por la geografía española.

También se ha llegado a un acuerdo con bancos internacionales para que los españoles que quieran probar suerte en Alemania u otros países de la zona euro dispongan de alojamiento en cajeros de las entidades colaboradoras.

“Son espacios tipo loft, acristalados y muy bien comunicados. Ideales para gente dinámica, que vive al día y controla sus finanzas hasta el punto de querer dormir al lado de su dinero”, explican fuentes de la entidad.

Las comisiones por noche dependerán de la ubicación del cajero y de las vistas, y los nuevos clientes que se animen a domiciliar su nómina en La Caixa recibirán como obsequio una mantita de algodón con la imagen corporativa del banco.

Los cajeros figuran ya en las bases de datos de los principales portales inmobiliarios, que ofrecen visitas virtuales. “Son imágenes de las cámaras de seguridad que te permiten ver si el cajero está libre y si tiene el tamaño y las vistas que buscas. Una vez seleccionado tu cajero favorito, puedes reservarlo en Servired o en el propio cajero”, informa La Caixa en su página web.

Muchos empleados de La Caixa hace meses que disfrutan de estos cajeros cuando deben desplazarse a otras ciudades por motivos de trabajo. Otros han decidido quedarse a vivir en ellos: “Tardo exactamente dos segundos en ir de mi casa al trabajo porque duermo a diez metros de mi ordenador. Es un lujazo y está muy bien pensado. El alquiler te lo descuentan directamente del sueldo”, informa uno de los oficinistas.

“Nosotros llevamos seis meses durmiendo de forma irregular en el cajero de la calle Lauria”, confiesa Alberto J., padre de cuatro hijos. “Ahora me pasaré del Santander a La Caixa para que sea todo legal”, declara. “Haremos fiesta de inauguración porque esto es para celebrarlo”, añade.

El sueño de Alberto es que su hijo mayor se anime a independizarse y se vaya a dormir a otro cajero. “No puede acostumbrarse a vivir con las comodidades del cajero familiar. Ya es hora de que se busque la vida”, dice.