Con la intención de reforzar los sectores del 530 al 539 del Camp Nou, el Barça ha anunciado esta misma mañana el fichaje de un nuevo aficionado, Manuel Trashierras, un joven que a partir de esta misma semana vestirá la camiseta blaugrana así como una peluca, unas gafas y, ocasionalmente, una trompeta de grandes dimensiones “para los partidos importantes”.

El fichaje se hizo oficial ayer tras varias semanas de negociaciones en las que los directivos del Barcelona han tenido que convencer al hincha para “hacerle del Barça”.

El nuevo aficionado, que proviene del Huelva, donde ha estado chillando al árbitro desde la temporada 2011, se quedaría en el Barça durante toda la temporada de la liga, la copa del Rey y la Champions. “Nuestra afición necesita un empujón y esperamos que Trashierras pueda jugar un papel importante”, ha declarado un directivo del equipo barcelonés.

La noticia ha sido muy bien recibida en el vestuario, pues muchos jugadores lamentaban la poca implicación de la hinchada. “Se les ve desinflados, que vienen al campo sin ganas y como derrotados”, lamentaba Luis Enrique la semana pasada, en referencia a la afición culé.

Pese al entusiasmo inicial, no son pocos los jugadores de la plantilla que temen que el nuevo hincha no sienta los colores.

“Se trata de conseguir títulos, salir a darlo todo y oé oé oé”, ha declarado Trashierras durante la revisión médica, donde ha demostrado ser capaz de comerse cinco bolsas de “Lay’s Jamón” sin dejar gritar.

Según todas las fuentes, la directiva del Barcelona está buscando un club interesado en el traspaso de los 153.458 socios actuales del FC Barcelona.