Tras comprobar que ha sido servida en una mesa vacía, una taza de café del Bar Nostàlgic, de Barcelona, sospecha que podría haber sido pedida con el único pretexto de poder acceder al baño, solo para clientes, tal y como han informado fuentes cercanas.

“Pero quizá estoy siendo pesimista y a lo mejor no”, ha declarado con una risa nerviosa la taza de café solo.

“Si solo quisiera ir al baño podría haber pedido una botella de agua, que es un poco más barata que un café solo y no requiere tanta preparación”, ha dicho con esperanza la taza de espresso, para la que ha sido necesario cultivar café durante dos años, secarlo, pelarlo y transportarlo desde la otra parte del mundo para llegar a nuestro país, donde ha sido tostado y vendido al bar Nostàlgic. Una vez allí, el camarero, según las fuentes, ha seleccionado exactamente 7 gramos, los ha molido y los ha dispuesto en un poltafiltro a través del que ha pasado una pequeña cantidad de agua a 90 grados de temperatura y 9 bares de presión para extraer todos los aromas y aceites esenciales del café.

“Y quizá me van a usar solo para poder cagar”, ha añadido la taza.

“Vale, sí, quizá quien me ha pedido necesitaba ir al baño pero, bien mirado, quizá también quiere un café, quizá quiere ambas cosas”, ha dicho. “Puede que el pretexto para pedir un café sea ir al baño pero, si me dan la oportunidad, puedo demostrar que no he atravesado un océano solo para permitir a alguien soltar un ñordo de urgencia a media mañana, puedo demostrar que valgo la pena por mí misma”, ha insistido.

“Sí, en cuanto vuelva del baño quizá acerque sus labios a la taza con cierta desconfianza o pereza, pero aprovecharé la más mínima oportunidad para desprender todo mi aroma y sabor y dar sentido a todos estos años de preparación en los que se ha visto involucrada tanta gente”, ha concluido.

Al cierre de la edición, diversas fuentes han podido comprobar que Juan Salusté, director comercial de la firma Aisle. S.L., se ha acercado a la barra del bar, ha señalado la taza de café, ha dado un euro y medio al camarero y ha salido del establecimiento ajustándose la corbata.