El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ha decidido tomar personalmente las riendas de la crisis sanitaria provocada por el virus del ébola. Su estrategia es, según ha dicho, “trabajar de forma coordinada con todos los implicados en este asunto, empezando por las autoridades de Ébola”.

No logra contactar con él “porque igual es de noche allí”

Según fuentes del Ejecutivo, Rajoy lleva toda la mañana esperando que su equipo le ponga en contacto con el presidente “de la región africana” pero las maniobras diplomáticas se están demorando “incomprensiblemente”, según el mandatario. “Al final tendré que coger yo el teléfono y mirar la guía”, ha protestado.

“Hay un problema y nadie se atreve a decirme cuál”, ha declarado el presidente desde su despacho. “Si no se quiere poner al teléfono, me quejaré a la comunidad internacional”, ha añadido, tildando al líder africano de “dictador negligente” que “perjudica la imagen exterior de los ebolenses”.

Tras las protestas iniciales, Rajoy ha caído en la cuenta de que “igual allí es de noche ahora”, por lo que ha ordenado a su equipo que deje “un mensaje en el contestador, si es que tiene, diciéndole que me llame cuanto antes”.

Mientras tanto, Mariano Rajoy ha comparecido ante los medios de comunicación para lidiar también con la crisis de confianza de los ciudadanos. “Está todo bajo control”, ha asegurado, y para mostrarlo ha leído un informe redactado por expertos internacionales que asegura que “España está sobradamente preparada para extender el virus del ébola”.

“El resto del mundo está pendiente de nosotros, tomando nota de nuestros procedimientos para aplicarlos también llegado el caso”, ha explicado. “En este país hay 47 millones de españoles, de los cuales solo una persona está infectada. La proporción es bajísima”, ha argumentado también.

Para terminar, el presidente ha recomendado a la ciudadanía “que se abrigue porque están bajando las temperaturas”.