Calificando la medida de “compensación justa”, Metro de Barcelona ha admitido esta semana que, desde hace meses, obliga a los pasajeros que viajan sin billete a cavar los nuevos túneles que ampliarán la red de metro de la ciudad.

“Hasta ahora la sanción era monetaria, pero como muchos viajan sin dinero, hemos visto que resulta más satisfactorio para ambas partes pagar en forma de trabajo forzado”, ha explicado un portavoz del suburbano.

“Yo tenía que ir a trabajar y llevo ya tres semanas drenando agua de uno de los túneles inundados, así que voy algo tarde”, ha lamentado una pasajera a la que interceptaron viajando sin billete.

“Vamos cavando hacia adelante y de vez en cuando hacemos que alguien salga a la superficie y vaya golpeando el suelo para saber por dónde vamos; se supone que tenemos que haber llegado al aeropuerto en 2016, aunque yo espero salir antes”, ha explicado un estudiante de 19 años que asegura que solo se ha colado una vez.

“Me compensa cavar túneles porque el billete es un robo”, explica mientras intenta horadar una pared de granito con la carpeta de la Universitat de Barcelona. “Y además creo que estamos cavando en una dirección que me viene de paso: cuando hayamos llegado a la facu, empiezo a cavar para arriba y aquí se quedan”.

“Si lo llego a saber, cavo el túnel desde mi casa hasta la universidad directamente, porque la parada de metro me queda más lejos”, ha concluido.

El Ayuntamiento ha declinado informar sobre cuánto tiempo se considera que un pasajero debe estar trabajando para el suburbano para compensar el hecho de viajar sin billete (infracción penalizada hasta ahora con 50 euros de multa). “Están cavando el tiempo que están cavando, dependiendo de la dureza del terreno y de la resistencia de cada cual”, dicen desde el despacho de Ada Colau.