La Dirección General de Tráfico (DGT) ha presentado hoy un decálogo de buena conducta para los automovilistas en el que recomienda “acorralar y destruir, en la medida de lo posible, a los conductores que lleven la ‘ele'”.

Van muy lentos, molestan, son tontos y ponen de los nervios

Tráfico considera que los novatos son “una lacra, un estorbo y un peligro” para el resto de conductores, puesto que acostumbran a circular a muy baja velocidad y de forma errática.

“Lo típico es verles y decir en voz alta ‘Ya está, ya me ha tocado el idiota delante como siempre’, pero la cosa no pasa de ahí. Pedimos un mayor grado de implicación a los conductores para que, al encontrarse con un novato, lo insulten y lo persigan hasta apartarlo totalmente de la carretera”, explica un portavoz de la entidad. “No podemos pretender que las autoridades se encarguen solas de apartar la basura de las carreteras. Es un tema de civismo”, añade.

La DGT aconseja a los conductores experimentados que no se dejen engañar por el aspecto de los automovilistas noveles, “que suelen ser jovencitos y en apariencia vulnerables”. Los expertos recuerdan que “coger el coche no es obligatorio, y menos si no tienes ni puta idea de conducir. Es un acto de egoísmo salir a la carretera sin saber y pretender que la gente aguante tus torpezas solo porque llevas una pegatina que dice que eres gilipollas”.

Las autoridades se están planteando además la prohibición de la pegatina “Bebé a bordo” porque los coches que la llevan incitan a los demás conductores a bajarse del automóvil para ver a la criatura y hacerle monerías. “Ayer mismo se produjo un atasco monumental en la M-30 porque había más de veinte personas haciendo cola para acariciar a un crío que se supone que era monísimo”, explica el portavoz de la DGT.

“Está muy bien que la gente tenga niños pero tampoco hace falta alardear de ello por ahí, y más teniendo en cuenta que hay otros conductores que igual no pueden tener hijos y se sienten ofendidos”, argumenta la DGT.