David Morrison, director del proyecto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence), ha anunciado en rueda de prensa esta mañana que la NASA dejará de buscar inteligencia extraterrestre porque “es evidente que estamos solos en el Universo”.

Los periodistas convocados han recibido la noticia con escepticismo. “¿Cómo pueden estar tan seguros de la ausencia de vida en el Universo, por extraña que pudiera ser?”, ha preguntado la corresponsal de la revista Science. La respuesta de Morrison ha sido clara: “Yo no he dicho que no haya vida, de hecho estoy convencido de que la hay. Lo que digo es que pasan totalmente de nosotros y eso es exactamente lo mismo que estar solos”.

La gente, dentro y fuera de la Tierra, va a su bola

El responsable del SETI, visiblemente emocionado, ha empezado a enumerar con frustración los intentos de las últimas décadas: “Voyager, Piooner, Hubble, los proyectos Apolo, sondas a Marte… basta. Si hay alguien ahí, les puedo asegurar que ya se ha dado cuenta de que existimos, y créanme, no le interesamos lo más mínimo”.

David Morrison, en proceso de divorcio desde hace dos años, ha invitado a la humanidad a hacer un ejercicio de madurez. “Hay que aceptar este silencio tan prolongado como lo que es, un rechazo. No nos quieren y hay que asumirlo aunque nos duela”.

“Empleamos demasiado tiempo y recursos para comunicarnos con seres que, en el momento de la verdad, no te responden; compañeros de trabajo, amigos, familia, Natasha… al final siempre estamos solos. El Universo es un cachondeo, todo el mundo va a la suya”, ha insistido el experto.

“Nacemos solos y morimos solos. Dedicamos toda nuestra vida a intentar no estarlo: redes sociales, deportes, clases de salsa… Es una carrera contra la soledad y ya la hemos perdido de antemano. Hay que aceptarlo cuanto antes”, insiste la NASA.

“En los próximos días, solicitaré al presidente que suspenda la inversión en este tipo de proyectos porque estamos tirando el dinero. Si los extraterrestres no quieren hablar con nosotros, no vayamos por ahí suplicando atención. Un poco de dignidad”, concluye Morrison.