Durante la tarde del quinto día de la Creación, tras dar vida a los monstruos marinos y justo antes de pedir a las bestias terrestres que se multiplicaran, Dios habría establecido el Libre Mercado, según informaciones facilitadas por el Vaticano esta semana.

“Una nueva traducción de la versión Reina Valera incluye los versículos 1:25 en los que, hasta ahora, se hablaba de la creación del hombre pero que, atendiendo a recientes estudios y referencias cruzadas, se ha visto que hablan en realidad de la creación de las leyes providenciales del mercado”, especifica el padre Almunia, teólogo del Vaticano.

“Y creó Dios la oferta y la demanda, y vio que el precio de los bienes sería acordado por el consentimiento entre vendedores y consumidores en un ambiente de libre competencia sin fraude ni coerción. Y vio Dios que era bueno y lo bendijo. Y era la tarde del quinto día”, rezan los redescubiertos versículos del Génesis en los que se especifican las leyes providenciales del Mercado, ajenas a las acciones de los hombres.

Según ha confirmado Almunia, diversos expertos están cotejando varias versiones de la Biblia para encontrar nuevas referencias a un mercado ajeno a las leyes humanas, cuyos designios sean insoslayables a los hombres. “Estamos reinterpretando todo el Génesis y no hacemos más que sorprendernos nuevamente de la increíble coherencia de la Biblia: Dios necesita crear primero el mercado para que luego, en el huerto del Edén, Adán sepa cómo debe adquirir todos esos bienes y toda esa fruta ofertada en un ambiente de competencia libre”, dice el experto.

“No sabemos si Adán disponía de algún tipo de aval financiero para adquirir la fruta del Edén pero encontraremos algún versículo que lo explique”, explica el teólogo.

“Estos nuevos datos bíblicos no solo confirman que el mercado no es una creación humana, sino que Dios se cogió el séptimo día de Asuntos Propios, pero lo hizo ya en virtud de las leyes de mercado que había creado dos días antes”, concluye Almunia.