Tras dos días huraña e iracunda, Francisca Puerta ha explicado a sus familiares que ve muy difícil que la Selección Española se traiga el triunfo a casa tras el Mundial. Según se ha informado a la prensa, el motivo de su mal humor es que esperaba que el entrenador de la Selección, Vicente del Bosque, la convocara para Brasil, como ella le sugirió por carta hace unos meses.

“No digo yo que me tuviera que coger como jugadora, que ya estoy mayor, pero sí como entrenadora o algo así”, explica Francisca con indignación.

Según dice, ha criado a cuatro hijos “y sé cómo enderezar a los chiquillos para que no se desmadren”. También asegura saber mucho “de tácticas y de cómo colocarse” porque su marido siempre ha mirado mucho fútbol en casa. “Así que entre unas cosas y otras doy un perfil muy adecuado para conducir a la Roja al éxito”, afirma.

Las vecinas de Francisca están hartas de la actitud de ésta desde que supo que se prescindiría de sus servicios. “Se dedica a pasear por el barrio hablando mal de Vicente del Bosque: que si Vicente del Bosque no satisface a su señora, que si los jugadores de la Selección siempre llevan los mocos colgando, que si deberían seguir tácticas menos defensivas y usar un 4-3-3 que permita abrir juego por las bandas… En fin, los típicos cotilleos de vecindario que sólo sirven para criticar”, explica Josefa, una mujer a la que Francisca pone la cabeza “como un bombo” cada vez que la ve.

Al cierre de la edición, Francisca ha informado a sus familiares que hoy en casa no se ve el partido sino “la novela” porque los muchachos de Del Bosque, en su ausencia, “van a perder igualmente, y no porque lo diga yo que no me gusta hablar mal de nadie”.