Un vertido incontrolado de productos homeopáticos ha contaminado durante varios días la red de suministro de agua potable que se distribuye a través del Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) sin que se hayan observado consecuencias.

Los homeópatas creen que los peces nadan con más “flow”

“Aquí está todo bien. El río bien, la salud bien, la familia como siempre…”, informaba un agente de la Guardia Civil que presenció el vertido de cuatro toneladas de medicamentos homeopáticos en el río Ebro, a la altura de Ascó.

Aunque, según fuentes del Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat, las sustancias han entrado en contacto directo con la fauna y la flora de la zona sin observarse efecto alguno, varios especialistas en homeopatía aseguran que este vertido reducirá notablemente los casos de reuma entre los peces.

“Bajará el dolor de articulaciones, se reducirá el estrés y es posible que algunos siluros recuperen el pelo de la cabeza”, explican los homeópatas. “Con nueve o diez vertidos más se empezará a ver el efecto”, insisten.

De momento, el único cambio que ha provocado el incidente ha sido la presencia de varios enfermos en la orilla del río. Esta madrugada, las autoridades han tenido que sacar del agua a un individuo con síntomas de hipotermia que iba gritando “A mí me funciona” mientras los agentes forcejeaban con él para sacarlo del río.