- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Se come a un ser humano a dentelladas y luego pide el café con sacarina

"SE HA ZAMPADO A UN CLIENTE QUE NO ESTABA EN LA CARTA", SE QUEJA EL DUEÑO DEL BAR

Un individuo armado con un hacha ha irrumpido esta tarde en un bar de Lloret de Mar y ha matado a uno de los clientes comiéndose luego su cuerpo a dentelladas. El resto de la clientela, impactada porque pocas veces se había visto a alguien comer con semejante ansia, ha pasado de la sorpresa al estupor cuando el agresor ha pedido «un café cortito y con un sobrecito de sacarina» para terminar el ágape.

«Primero asesina ilegalmente a un cliente mío que aún no había pagado y que además ni siquiera estaba en la carta. Y claro, desconfías. Pero es que luego empieza a dar el espectáculo comiéndoselo sin cubiertos ni nada y chupándole la cabeza con un ruido súper molesto, haciendo que varias personas se giraran para ver qué pasaba», relata el dueño del establecimiento.

«Encima ha elegido a la víctima más gorda», apunta un testimonio

«De todos modos, hasta ahí bueno», prosigue el testimonio, «pero es que luego va y me pide el café con sacarina. Como si cuidara la línea, vamos. Es que tiene cojones», apunta.

La situación ha provocado la risa a varios de los clientes e incluso uno de ellos ha preguntado al asesino, con evidente sarcasmo, si no iba a pedir también una Coca-Cola Light.

«Se pone como el Quico y luego hace como que se cuida. ¿Cómo se come esto? La gente es la hostia. Hemos llegado a extremos ridículos», insiste el responsable del local.

Avergonzado, el asesino ha recogido sus cosas y se ha ido sin esperar siquiera a que le sirvieran el café. «Iba a preguntarle si quería llevarse los restos en una bolsa, para el perro, pero se ha ido pitando. No me extraña. Café con sacarina. Puto gordo, de verdad…», dice el camarero que le ha atendido.

El suceso ha llamado la atención de numerosos especialistas, que consideran que la presión social para tener un cuerpo perfecto es tan fuerte que incluso la comunidad caníbal, que se caracteriza por no tener demasiados reparos con la comida, empieza a obsesionarse con el peso.

«Comer seres humanos y tener un cuerpo diez son cosas bastante incompatibles», explica la nutricionista Roberta Dueñas, que recomienda no picar personas entre horas.