Tras unas horas de extraordinaria actividad en Facebook, Mauricio Camuñas, informático de 25 años, ha tenido que dejar todo lo que estaba haciendo en la red social para atender unos temas urgentes del trabajo durante unos minutos.

“Es Ley de Murphy: siempre que consigo centrarme un poco y adelantar faena en Facebook, alguien me molesta con cosas sobre mi trabajo”, explica.

“Estás ahí diciendo cosas como ‘¿Esta tarde alguien se apunta a ir de terracitaaaaaaas?’ y gestionando diversos temas importantes como retuits y demás y, en cuanto te descuidas, ya estás otra vez trabajando o yendo a reuniones”, dice.

Según Rancheros, esta mañana había conseguido la inusual cifra de 13 “Me gusta”, y afirma que habría logrado un número mayor si no se hubiera despistado con asuntos relacionados con el motivo real por el que se desplaza a la oficina.

“Apenas he podido abrir Twitter hoy, así que tendré que hacer horas luego en casa”, lamenta.

Tampoco descarta quedarse a comer en la oficina para quitarse de encima varias fotos que tiene pendientes de etiquetar.