cz1Argumentando que el trono le estaba apartando de las cosas que realmente importan, el rey Juan Carlos I ha tomado la decisión de abdicar para pasar más tiempo con su carabina Ceska semiautomática CZ-512.

La noticia la ha comunicado el presidente del Gobierno a los medios esta misma mañana, mientras en las inmediaciones de La Zarzuela podían oírse los disparos de júbilo de un rifle de gran precisión con capacidad para cinco balas del calibre 22.

Habla con el rifle, al que llama “Poderoso” o “Mi gran poderoso”

“El rigor protocolario impedía a don Juan Carlos acudir armado a las recepciones y actos institucionales, lo que provocaba en él recurrentes enfados y una actitud sombría que no era buena para su salud”, ha confirmado Mariano Rajoy en su comparecencia.

En la última recepción institucional, el monarca se saltó el protocolo acudiendo al acto con su carabina. A los pocos minutos, se puso a disparar al techo en presencia del presidente de la Cámara de Comercio de EE.UU., que sufrió una rotura de tímpano.

El incidente, calificado de anecdótico por la Casa Real, fue el detonante que llevó a plantear la necesidad de retirarle el rifle a don Juan Carlos, que pasó dos semanas sin hablar con nadie y negándose a comer.

Finalmente, los servicios de seguridad del Palacio de la Zarzuela levantaron el castigo a Su Majestad, que no se volvió a separar del rifle hasta el punto de dormir abrazado a él por las noches.

“Últimamente solo le habla al rifle, al que se refiere como ‘Poderoso’ o ‘Mi gran poderoso’. Y si alguien se le acerca demasiado, no duda en disparar”, explica un portavoz de la Casa Real.

Sintiéndose incomprendido por su entorno y atado “a las rígidas reglas de la institución monárquica”, don Juan Carlos abdicará “para que nos dejen tranquilos a los dos”, refiriéndose a él y a su rifle.

Don Felipe de Borbón no conoce aún la decisión de su padre porque se encuentra disfrutando del festival de música Primavera Sound en Barcelona, donde al parecer no dispone de cobertura en el móvil.