Un bebé ha salido llorando del chocho de una mujer esta tarde a las puertas del Hospital de Tarragona, cuando la joven se disponía a acudir a urgencias porque se le movía mucho el estómago pero no parecía que fuera por la caca.

“Es la primera vez que veo a ese bebé”, dice la señora

“Se le ha puesto el bujero tope de grande y hemos visto como un cabolo pequeño, que era el del bebé. La tía gritando como si estuviera poseída, todo muy loco, y nosotros preguntándole cómo se había metido aquello por allí y ella diciendo que no tenía ni idea”, ha explicado el jefe de servicio de neonatología, que no había visto nada igual “en mi puta vida”.

El marido de la joven admite que le metió el rabo por allí “pero de esto hace mucho tiempo y no creo que tenga nada que ver”.

Cuando el crío ha logrado salir del chocho, embadurnado en un líquido asqueroso y con pinta de no haberse duchado nunca, se ha puesto a berrear y luego se ha visto que tenía como un cable repugnante atado a la mujer. “Ha habido que cortarlo porque si no el bebé no se soltaba ni a la de tres, el muy loco”, explica el médico.

La joven asegura que “es la primera vez en mi vida que veo a ese bebé” y jura también que “nunca antes había tenido esas tetazas”.

La paciente estará unos días recuperándose porque le ha quedado el chirri hecho un cristo y el bebé, feo de cojones, se vigilará de cerca para que no vuelva a meterse dentro de un chocho.