Tras descongelar dos varitas de cangrejo y añadírselas a la lechuga en una decisión de última hora, Manuela Mestalla, una madre de L’Hospitalet, ha impresionado a su familia con una inesperada y lujosa “ensalada de marisco” que ha logrado enmudecer a su familia, tal y como han explicado fuentes cercanas al comedor.

“Me va a estallar la cabeza, ¿estamos de repente en El Caribe?”, preguntó su sorprendido marido

“Qué inesperado giro de los acontecimientos: he ido a la cocina y he visto una ensalada normal… y al minuto he descubierto que mamá había conseguido transformarla en un refinadísimo plato de marisco”, ha explicado el hijo mayor de Manuela.

“Guau, mira esto… ¿Somos ricos ahora? ¿Hay que celebrar algo?”, ha dicho el marido de Manuela al ver la fuente de la ensalada. “Creo que esto bien se merece abrir un quinto de cerveza sin alcohol”, ha añadido tiempo después. Al cabo de un par de minutos, ha ido corriendo a ponerse una pajarita para cenar y ha obligado a los hijos de la familia a apagar el televisor y poner algo de música clásica para acompañar “la velada”.

“Juro que papá dijo ‘velada’”, asegura uno de los hijos.

No es la primera vez que Mestalla hace experimentos cosmopolitas con la comida: en 2007, 37 pasas y un poco de curry de la marca Dani transformaron el tradicional arroz hervido de los García en un emocionante viaje a Oriente.