Tras posar ante el espejo más de treinta veces a lo largo de la tarde, el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, no ha podido acudir a la ceremonia de entrega de los Premios Goya porque, según dice, no tiene nada que ponerse. “Todo lo que tengo es horrible, horrible, horrible y me queda fatal”, ha dicho angustiado Wert solo dos horas antes del inicio de la gala mientras revolvía todo su armario.

“Me queda todo fatal”, ha dicho encerrado en su habitación

Según fuentes del entorno del ministro, su dificultad para encontrar algo que ponerse podría no ser más que una excusa para no acudir a una ceremonia para la que nadie le ha pedido ser su pareja. “Me da igual porque son todos unos tontos y luego es un rollo para críos”, se oyó declarar a Wert hace poco en referencia a la gala.

“Paso”, declaró el ministro cuando los periodistas le preguntaron el pasado jueves si asistiría a la fiesta del cine español.

“Me alegro de que nadie me haya pedido ser su pareja porque me habría visto obligado a ir y paso”, añadió.

Tras encerrarse llorando en su habitación, gritando “os odio, os odio, os odio, un día saldré de este ministerio y no volveré nunca, os odio”, las mismas fuentes han informado de que el ministro ha accedido a bajar al salón a ver la retransmisión de la ceremonia en albornoz y zapatillas y haciendo comentarios desdeñosos sobre “lo feos y gordos que están todos”.

“Menos mal que no he ido porque es un rollo”, ha dicho con los ojos enrojecidos.