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Una abuela ninja consigue poner bufanda a 15 niños sin ser vista

ES CAPAZ DE APRETAR 120 MOFLETES EN 15 SEGUNDOS

Conocedora de técnicas milenarias y de movimientos propios de maestros shaolín, Josefa Santamaría, una abuela ninja de 75 años, ha sido capaz de poner una bufanda a sus quince nietos antes de que éstos se percataran de su presencia, tal y como han informado fuentes de su entorno.

“Es como un torbellino invisible, tú apenas sientes una brisa pasar por delante de ti y luego notas que tienes la bufanda puesta”, explica un nieto adolescente de Josefa.

«Se descuelga del techo y te pone la bufanda, creo que es así como lo hace para pillarnos desprevenidos, o quizá conoce alguna técnica de invisibilidad o tiene algún superpoder por tomar tanto Eko con la leche” ha añadido el adolescente, quien también asegura que su abuela “te lanza rosquillas a la boca como si fueran estrellas ninja”.

Los brazos de la anciana, en apariencia débiles y lentos, son capaces de alcanzar velocidades tan altas que pasan desapercibidos al ojo humano, «en especial cuando se pone a tejer cojines” y los sitúa estratégicamente en los sofás de los domicilios de sus hijos y nietos. “A veces te vas a sentar en el sofá y, cuando caes, hay un cojín debajo, como una trampa”, informan las mismas fuentes.

“Una vez me remetió la camiseta por debajo de las bragas sin ni siquiera quitarme el jersey”, asegura Cristina, una de las nietas de la mujer.

Los movimientos letales de la abuela ninja intimidan a sus allegados, que no son capaces de hacerle frente por miedo a sus mortales pellizcos. «Es capaz de tirarte al suelo solo con sus pulgares, dándote un pellizco en la mejilla que te deja marca durante semanas, así que mejor no provocarla”, insiste uno de los nietos, temeroso del legendario golpe maestro de su abuela, conocido como “cinco golpes para hacer estallar un corazón de gloria bendita porque eres más guapo que las pesetas”.

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