Mamá ha irrumpido esta mañana en tu habitación para preguntar si has tocado el botón de Internet porque no le van las páginas pese a que ella no ha hecho nada más que abrir la “e” con el ratón.

“El cable está bien”, dice

“He abierto la ‘e’ y no sale nada, se queda en blanco”, ha insistido, dejando claro que ella no ha tocado absolutamente nada. “No sé si ayer estuviste haciendo cosas y apagaste el Internet, a ver si puedes venir a mirarlo”, ha pedido.

Mamá quiere imprimir una receta del blog pero la tiene que coger de Internet y lo necesita para hacer la comida pero no se atreve a tocar el botón, así que quiere que, cuando acabes de hacer esto que estás haciendo, le pongas el Internet, y si puede ser antes de la una que viene la tía Pili, pues mejor.

“Ah, ¿pero a ti te va?”, ha preguntado con sorpresa al ver que en tu portátil sí está Internet -concretamente la página principal de Forocoches y la de PornoTube, que no has tenido tiempo de minimizar-.

“¿Pero cómo es que a ti te va y a mí no me sale?”, ha exclamado, pensando que “igual pasa que me chupas a mí el Internet, como con el agua caliente”. Esta reflexión ha llevado a mamá a insinuar que “igual si tú apagas el tuyo a mí me va y puedo sacar la receta”.

“¿Probamos a apagar el tuyo? ¿Quieres ir a mirar si el cable está bien?”, ha reiterado mamá, que te está jodiendo la puta mañana con sus mierdas.