La Policía Nacional, con la ayuda del cuerpo de bomberos de Mataró, ha detenido esta madrugada a un incendio por quemar la bandera de España. Ésta, totalmente calcinada, colgaba del mástil de un centro educativo de la población catalana y se cree que el incendio la ha quemado para protestar por la política educativa del Gobierno.

Llevaba horas dando la brasa, según los vecinos

Los bomberos amenazaron al incendio con chorros de agua mientras varios policías intentaban dar caza al delincuente, que estaba en llamas y se dispersaba para evitar su detención. “Agredió a varios agentes y en su huida quemó varios contenedores”, explican las autoridades, admitiendo que los ánimos están “muy encendidos”.

A las cinco de la madrugada, y ya en el calabozo de la comisaría, el incendio agredió a otros detenidos, que tuvieron que ser trasladados inmediatamente. “Está que echa humo”, confesaba uno de ellos entre toses.

Asimismo, en un arrebato, el detenido intentó también quemar la foto del Rey que colgaba de una de las paredes de las dependencias policiales. “Es un rojo radical”, se quejaba un agente.

Esta mañana, varios policías han ido a comprobar el estado del detenido y han hallado el calabozo totalmente calcinado y sin rastro del incendio. “No sabemos cómo lo ha hecho pero ya no está”, ha declarado el jefe de la comisaría.

La fuga agrava aún más la situación para este incendio, que se enfrenta a penas de entre siete y doce meses de cárcel por un delito de ultraje y ofensas a España.