Según un estudio del Instituto Nacional de Estadística, el 70% de las bicicletas estáticas son usadas como tendederos para la ropa, lo que es visto con preocupación por los fabricantes de tendederos, que temen que el intrusismo en su mercado pueda acabar afectándoles.

“Según nuestros estudios de mercado, la mayoría de las bicicletas que vendemos, al poco de salir de la tienda ya tienen tanta ropa encima que supone más ejercicio recoger toda esa ropa que hacer media hora de bicicleta, así que los usuarios no hacen ni una cosa ni la otra”, reconoce un directivo de BH.

“Yo llevo diez años usando la bicicleta como tendedero y va tan bien que le he dicho a mi marido que pongamos una en la ventana para la ropa pequeña también”, dice Marisol, poseedora de una bicicleta estática BH desde 2001.

Fuentes de BH reconocen, no obstante, que están empezando a desarrollar bicicletas sin pedales pero con grandes manillares “que permitan también tender los edredones y prendas de gran tamaño, muy útiles para nuestros clientes, cada día más gordos”.