El próximo viernes, el director Jaume Balagueró estrenará su último proyecto cinematográfico, titulado “ERC” y protagonizado por el presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, Oriol Junqueras.

Descrita como la primera película de terror soberanista, “ERC” ha tenido que renunciar al apoyo del Ministerio de Cultura, que consideró que el filme “no se ajusta a los criterios del Comité de Ayudas a la Producción Cinematográfica”.

“Transmite ilusión”, asegura Junqueras

Pese a ello, el director pudo utilizar imágenes reales de manifestaciones a favor del independentismo catalán a las que luego aplicó efectos digitales. La cinta muestra incluso la ruptura de España, que infestada de zombis soberanistas acaba partiéndose en dos y hundiéndose bajo un mar de sangre.

“Dicen que es de terror pero yo creo que transmite ilusión”, apunta Junqueras, que ha debutado como actor siguiendo escrupulosamente las indicaciones de Balagueró, que le insistía en que fuera él mismo.

Las trama empieza en el emblemático Fossar de les Moreres, donde los catalanes caídos durante el asedio de Barcelona de 1714 resucitan con sed de venganza y convierten al catalanismo a todo aquel que se cruza en su camino al grito de “Desperta ferro!”. “La primera víctima es un acordeonista que toca ‘El cóndor pasa’ frente a la basílica de Santa María del Mar. Cuando ya le han comido el cerebro, arranca a cantar ‘Els segadors’ y despierta aún más la furia de los no muertos”, explica el director.

Con la delegación del Gobierno central en llamas, los zombis invaden el resto de España, obligando a actuar al Ejército español, mermado por los recortes. “Solo las Nuevas Generaciones del Partido Popular son inmunes a la mordida soberanista, pero están en clara minoría y se defienden precariamente con raquetas de pádel. Finalmente, se refugiarán en el Valle de los Caídos e intentarán sobrevivir comiendo canapés de caviar y salmón comprados en la pastelería Mallorca”, revela Balagueró.

El final, tildado de “excesivo” y de “la hostia” por los primeros afortunados que han podido verlo, muestra a Junqueras dibujando las cuatro barras en el objetivo de la cámara con las manos manchadas con la sangre de la cabra de la Legión.

En estos momentos, la Comisión de Calificación de Películas Cinematográficas está valorando si el filme es apto para ser visto más allá del territorio catalán.