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Sigue con su mujer por miedo a ser expulsado de la Unión Europea

LLEVA MESES DURMIENDO EN EL SOFÁ "PORQUE HAY CONFLICTOS TERRITORIALES"

Antoni F. ha confesado esta mañana a los medios de comunicación que ya no siente lo mismo que sentía por su esposa hace unos años, cuando «la pasión teñía de felicidad nuestra vida en común».

En declaraciones a Europapress, ha explicado que inició hace unos meses un proceso de negociación con su mujer con el fin de «modificar algunos aspectos de nuestra relación para combatir el progresivo desencuentro al que nos veíamos abocados».

La mujer cree que antes de romper debe opinar toda la familia

Antoni considera que la pareja adolece de «un reparto desigual de los afectos que provoca tensiones». Habla incluso de «conflictos territoriales» que se han traducido «en noches durmiendo en el sofá y pensando que la cama no le pertenece más a ella que a mí».

El afectado, cuya esposa es eurodiputada del grupo popular en el Parlamento Europeo, explica que su mujer «no cedió un ápice y me acusó de intentar propiciar una ruptura».

Incluso cuando la separación pasó a formar parte de una de las soluciones que se barajaban para acabar «con esta situación insostenible», la eurodiputada argumentó, en palabras de Antoni, que «para romper nuestra relación era necesario el consenso y que no bastaba con que yo quisiera porque tenían derecho a opinar nuestros dos hijos, mi suegra y su mejor amiga».

Antoni F. no logra entender por qué necesita el beneplácito de su familia y de su propia mujer para poner fin a una relación que considera insatisfactoria para él y hallar así un espacio para su independencia. «Ella no quiere romper, pero yo creo que basta con que una de las dos partes quiera. No sé, igual es que soy un tirano», se pregunta.

Además, la eurodiputada ha advertido a Antoni de que, si se separa de ella, será expulsado de la Unión Europea.

«No quiero perder los papeles, ni mis derechos constitucionales», se queja el marido. Por este motivo, está dispuesto a iniciar una consulta «para que la familia opine sobre si debemos continuar o no, ya que al parecer es el método democrático. Lo que pasa es que ganará el no y me tendré que joder».

En estos momentos, Antoni F. solo aspira «a conseguir un sofá un poco más cómodo» que le permita soportar un matrimonio insatisfactorio hasta el fin de sus días.