El viernes 6 de diciembre se celebra el día de la Constitución, y hay cosas que nunca cambian, como la Constitución. O el buscar escapadas a última hora. Por ello, te proponemos un viaje de tres días a Desembarco del Rey, la capital de Poniente y de los Siete Reinos. No olvides llevarte una rebequita, puesto que ¡Winter is coming!

Cómo llegar

Puedes volar con Ryanair en cualquiera de los aviones de su flota y empezar tu aventura medieval desde el primer minuto. Recuerda que los vuelos low cost no acostumbran a volar a la capital. El caso de Desembarco del Rey no es una excepción, así que aterrizarás en el aeropuerto de Invernalia. Luego deberás tomar un carromato hasta Desembarco del Rey, y esconderte entre la paja, como marca la tradición.

Dónde dormir

Desembarco del Rey ofrece alojamiento para todos los bolsillos. Si vuestro presupuesto es ajustado, recomendamos Pensión Tully, en la colina de Rhaenys. Algo alejado del centro, este local familiar regentado por Conchi Salloreon ofrece cama y mendrugo de pan seco de cortesía por poco más de dos gallinas. Si eres murciano, es lo que en tu tierra se conoce como “Hotel de lujo”.

Para viajeros más acomodados, recomendamos el Visenya Mud and Flies Resort, un complejo turístico junto a la Galería de las Antorchas de Fuego, conocido como “el Hilton de la mierda”. Los precios oscilan entre las tres pepitas de oro, por una habitación estándar, o la virginidad de la primera hija que engendres, por la habitación deluxe con vistas a la Puerta de los Dioses.

Lugares de interés

Sin duda, el atractivo principal de Desembarco del Rey es la imponente Fortaleza Roja, el castillo donde vive la familia real. Desde que el yerno del rey Joffrey Baratheon fuera imputado en un caso de corrupción, la monarquía de Desembarco del Rey está en entredicho, pero la Fortaleza Roja, forjada a partir de siglos de saqueo al pueblo (como tiene que ser) sigue reuniendo más puntos de interés que la cara de Jordi González.

La ruta guiada llevará al viajero a través de la Torre de Maegor, que alberga numerosas obras de arte de incalculable valor y también alguna pieza de eso que hace Jordi Labanda; la Bóveda de las Doncellas, actualmente habilitada como sala de Pilates Real; la Fortaleza de Maegor el Cruel, con sus cuatro niveles de mazmorras reconvertidas en pisos de protección oficial; y el Salón del Trono de Hierro, buque insignia de Desembarco del Rey, que, en palabras del depuesto Rey Robert Baratheon, “será todo lo bonito que quieras, pero es incómodo de cojones” .

Por último, nadie debería perderse un espectáculo de tragafuego, en el que jóvenes lugareños escupen llamaradas de fuego valyrio, acabando con la cabeza fundida en la mayoría de ocasiones. Sin duda, ver arder a esos hippies proporcionará un buen broche final para aquellos viajeros votantes de derechas.

Prostitución

Desde que una famosa serie de la cadena HBO popularizara Desembarco del Rey es difícil encontrar un buen burdel que no se haya convertido en un reclamo turístico, lleno de alemanes y en el que se haya perdido parte de los encantos de la trata de mujeres más tradicional. Cualquiera que haya visto The Wire y visitado posteriormente Baltimore también habrá notado lo extremadamente difícil que es encontrar heroína de calidad en Fremont Street.

Para una experiencia más auténtica, recomendamos huir de la cadena de burdeles PUTASA, propiedad de Lord Baelish (Meñique), y perderse por las mugrientas calles del barrio de Lecho de Pulgas. En “Daenerys’ Pussies”, el intrépido viajero encontrará las prostitutas más salvajes, sin certificados de sanidad ni demás zarandajas derivadas del turismo.

Recuerda, para acabar, que entablar conversación con un habitante de Desembarco del Rey puede ser muy gratificante, pero también una avalancha de información no deseada. En tal caso, conviene taparse y destaparse los oídos rápidamente con los dedos índice, mientras se grita: “Lalalalalalalalaaaaaa spoileeeeeer!”.