En lo que ha sido descrito como una “extravagante asincronía entre su modo de vida y su manera de expresarse”, Juan Toledano, un hombre de 53 años de Motilla del Palancar, lleva meses empeñándose en usar la palabra francesa “merci” acompañada de un refinado movimiento de cabeza con caída de ojos cada vez que quiere dar las gracias a alguien.

Todas las fuentes desconocen dónde oyó por primera vez Juan Toledano -conocido en el pueblo por sus grandes dimensiones y su tendencia a arar con las manos desnudas- la refinada expresión francesa que nadie logra explicarse dónde ha aprendido. “El otro día jodió con una cabra y al terminar le acarició la cabeza y le dijo ‘merci’”, explica el Tobías, amigo de Juan Toledano. “Supongo que cree que queda muy de hombre de mundo o algo”.

“Merci, ponme un carajillo, copón”, han informado las fuentes que dijo Juan al pedir un café en el bar “La Rondita” ayer por la mañana. “De repente, arrea, parecía que estuviéramos en Versalles o algo”, ha declarado un testigo. Cuando se lo sirvieron, contestó con un “Merci, jefe, hostia” y se empeñó en hacer un movimiento de cabeza. “Merci”, añadió una vez más ante la mirada sorprendida de todos.

Minutos después, tal y como han informado las fuentes, pudo oírse a Juan contestar al teléfono diciendo “¿Aló?” como si fuera un políglota que dominara quince idiomas “y no pudiera evitar usarlos de vez en cuando”.

Al cierre de la edición, El Mundo Today ha sido informado de que Juan Toledano ha fallecido esta mañana después de que el “foulard” que se ha empeñado en llevar desde hace dos semanas se le quedara liado entre las aspas de la cosechadora.