- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Una marea de fuego y sangre caerá sobre los hombres

EL BUEN TIEMPO DARÁ PASO A UN OTOÑO DESAPACIBLE

Según la Agencia Estatal de Meteorología, el tiempo soleado y las temperaturas suaves que nos han venido acompañando en el arranque de la estación otoñal darán paso este fin de semana a una plaga de sangre, fuego y destrucción.

Según la previsión meteorológica, las estrellas se precipitarán del cielo como higos sacudidos de una higuera, el Sol se pondrá negro como tela de cilicio y la luna se volverá toda como sangre. Y caerá una estrella ardiendo como una antorcha sobre los ríos y las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella será Ajenjo y las aguas se convertirán en azufre y muchos hombres morirán a causa de esas aguas. Y el cielo se desvanecerá como un pergamino que se enrolla y todo monte y toda isla huirán y nunca más serán hallados.

Las observaciones del satélite Meteosat confirman asimismo que a mediodía del sábado aparecerá en la vertiente atlántica una bestia escarlata con siete cabezas y diez cuernos y en sus cabezas siete diademas. La bestia escupirá una lluvia de granizo y fuego que quemará los árboles y la hierba verde, abrirá el pozo del abismo y subirá humo del pozo como de un gran horno y oscurecerá la tierra. Y del humo saldrán escorpiones y langostas que atormentarán a los hombres con sus aguijones. Y los hombres buscarán la muerte pero no la hallarán. Y ansiarán morir pero la muerte huirá de ellos.

Vendrá una úlcera maligna y pestilente

A medida que avance la jornada del sábado descenderá sobre la Tierra con gran ira la gran serpiente que se llama Diablo y Satanás, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra, y sus ángeles serán arrojados con ella. Y derramará su copa sobre la tierra y vendrá una úlcera maligna y pestilente y el mar se convertirá en sangre como de muerto. Y el que tenga entendimiento contará el número de la bestia, pues será número de hombre, y el número será seiscientos sesenta y seis.

A lo largo de las primeras horas del domingo las brumas comenzarán a dispersarse desde el centro de la Península y los hombres se arrepentirán de las obras inmundas y aborrecibles de sus manos y de sus homicidios y de sus hechicerías y de su fornicación y de sus hurtos y dejarán de adorar a sus demonios.

La Gracia de Nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.