El macroproyecto de juego y ocio que se ubicará en Alcorcón, gestionado por el grupo del magnate Sheldon Adelson, ha iniciado esta misma mañana la primera ronda de pruebas para seleccionar a los cientos de prostitutas y alcohólicos que habitarán los alrededores de los casinos una vez éstos estén a pleno rendimiento. La selección se está llevando a cabo en el Polideportivo Municipal de Alcorcón, según han informado fuentes cercanas a Eurovegas.

Al menos un millar de personas dedicadas a la prostitución y otro tanto de alcohólicos de todo tipo se han acercado a Alcorcón con la esperanza de superar el casting. Pasada la primera ronda, será el mismo Sheldon Adelson quien termine de dar el visto bueno a la selección definitiva. Los rechazados en esta última ronda quedarían en “lista de reserva” para ir sustituyendo a las putas y alcohólicos oficiales conforme vayan muriendo trágicamente.

Se buscan candidatos que puedan relatar una historia personal de autodestrucción

“Cuando inauguremos Eurovegas, no queremos que parezca frío o que las putas huelan a nuevo. La manera de conseguirlo es que, desde el día cero, esto esté plagado de gente que parezca que lleva mucho tiempo en el complejo”, explica un portavoz de Eurovegas. Así pues, el complejo busca prostitutas y alcohólicos de larga trayectoria “que puedan hacer ver, desde día de la inauguración, que llevan allí varios años”.

“No buscamos a putas de medio pelo o a borrachos de barrio. Aquí buscamos gente realmente torturada que acuda a la ciudad del pecado con un proyecto serio de autodestrucción personal. Gente que, entre las luces de neón y los acariciantes sonidos del jazz, vaya degradándose y cayendo en una espiral en la que beban y se droguen hasta morir”, añade el portavoz, que confía en que los españoles puedan desempeñar estos papeles a la perfección “y no tengamos que traer desechos humanos de otros países”.

“Yo vine a Eurovegas en los noventa buscando fortuna, pero las fauces de esta ciudad se cerraron en torno a mi cuello y llevo veinte años atrapado entre sus colmillos: soy un muerto en vida”, decía con voz temblorosa uno de los alcohólicos que se ha presentado a las pruebas, ensayando su papel de cara al casting.

El Gobierno ha anunciado también que, “si fuera necesario”, podría poner en marcha un plan de becas y cursos de formación “si el magnate Sheldon Adelson considerase que nuestras putas y nuestros borrachos no son del más alto nivel”.