Considerando que la situación que atraviesa España es difícil y delicada, pero que con el apoyo de todos podremos asentar las bases para un crecimiento sólido que genere oportunidades de inversión, Alvarito Bosch, alumno de tercero de Primaria en el Centro Escolar Fumanchú de Móstoles, ha solicitado a sus padres, tanto por escrito como a través de los medios de comunicación, que le sean facilitadas unas zapatillas deportivas “de marca España”.

“Creo que tanto nuestro Gobierno como muchos de nuestros mejores embajadores fuera de nuestras fronteras, ya sean músicos, deportistas o cocineros de élite, están esforzándose al máximo por proyectar una imagen positiva de nuestro país. Sin embargo, la imagen que estoy proyectando yo a la comunidad internacional es la de un niño que lleva unas zapatillas de cinco euros del mercadillo”, ha declarado el niño esta mañana en una improvisada rueda de prensa realizada en el comedor de su casa.

“De nada sirven los enormes sacrificios de los españoles si luego no remamos todos a favor de mis zapatillas”

Según ha declarado Alvarito, de 10 años, para transmitir “la fortaleza de las empresas españolas y aumentar nuestra competitividad, sobre todo en el patio del colegio”, es necesario que sus padres sean conscientes de la necesidad de caminar sobre una base fuerte y firme, “como pueden ser unas zapatillas de marca, concretamente de marca España o, en caso de que no sea posible, unas deportivas con cámara de aire modelo Nike Air Max 90 iD de color rojo y amarillo, como nuestra bandera”.

Alvarito ha insistido también en las dificultades que tendrá España “a corto plazo” para encontrar inversores si su madre persiste en comprarle camisetas baratas de marca “Adishash”.

“La España de las reformas es un país que quiere seducir por su entorno favorable a todo aquel que tenga una idea o quiera ver materializado un sueño, en mi caso, unas zapatillas que muestren que tenemos una economía y una confianza puesta al día y que sean mejores que las de Raúl, un niño de mi clase”, ha concluido Alvarito.

Sus padres, por toda réplica, han solicitado a la prensa “que no persistan en su actividad de ser voceros de todos los caprichos de nuestro hijo”.