Una expedición de urgencia a bordo de la cápsula Soyuz llegará hoy a la Estación Espacial Internacional (EEI) para relevar a la tripulación actual y, especialmente, al astronauta canadiense Chris Hadfield después de que éste comunicara, a través de un vídeo, que ya no podía aguantar más el pipí y que necesitaba bajar urgentemente “o me lo hago en órbita”.

“¿La amenaza es sólida o líquida?” preguntaron desde el control terrestre

“¿Número 1 o número 2?” llegaron a reiterar hasta cinco veces desde el control para saber si la amenaza era “sólida o líquida”. “El número 2 está asomando el hocico pero creo que lo tengo bajo control al menos hasta abril; el problema es número 1, ya no puedo más”, confirmó Hadfield con voz temblorosa a las 13:17.

Tanto la NASA como el resto de agencias espaciales que forman parte del proyecto de la EEI se han visto sorprendidas por el anuncio de Hatfield, pues es la primera vez que sucede algo así. “Están entrenados para soportar el pipí hasta la finalización de la misión, pero hemos reaccionado rápido para ponerle remedio antes de que ocurra cualquier marranada”, han explicado.

La nueva tripulación llegará hoy a lo largo del día pero la anterior todavía tardará aún varios días en poder descender, de modo que se habilitará un “paseo espacial” para que el astronauta pueda orinar en el espacio.

“La apertura de la escotilla de salida está programada para las 18.00, hora de Washington, y la caminata tendrá una duración de aproximadamente seis horas durante las cuales el astronauta podrá aprovechar para hacer sus cosas. Nos ha hecho prometer que desde la Tierra no miraremos hacia arriba, porque si no es así le da cosa y no le sale”, precisó un portavoz del Centro de Control de Vuelos Espaciales, citado por las agencias locales.

Una vez que su cápsula Soyuz atraque en la Estación Espacial Internacional y se abran las escotillas que las comunican, Pavel Vinogradov, Aleksandr Misurkin y Chris Cassidy pasarán a ser miembros de su tripulación como parte de la Expedición 35 a la ISS. Se espera que sean capaces, porque para ello han sido entrenados, de aguantar la orina hasta el relevo de la tripulación de la Expedición 36, que tendrá lugar a lo largo de 2014.