papasquemadosLas dificultades para elegir al nuevo Papa han arrojado ya dos fumatas negras a través de la chimenea del Vaticano, impregnando el ambiente de un hedor fuerte y desagradable que alimenta aún más la impaciencia de los fieles.

El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, ha comparecido ante los medios para recordar que el último Papa elegido en tres votaciones fue Pío XII en 1939, por lo que hay posibilidades de que el proceso no se resuelva en la próxima votación “y se tengan que quemar aún más candidatos para una tercera fumata negra”.

Todos los candidatos están dispuestos al sacrificio

Las palabras de Lombardi han desconcertado a algunos periodistas, que han preguntado al portavoz si hablaba metafóricamente. Lombardi ha soltado una carcajada y ha procedido a explicar, “para quienes ignoren aún el procedimiento tradicional”, la composición exacta de las fumatas negras.

“Los candidatos descartados son quemados vivos con el fin de comunicar a los fieles que aún no se ha tomado una decisión y también, lógicamente, para despejar el Vaticano de opciones que se han declarado no aptas”, ha dicho.

La quema, pues, tiene a la vez un cometido simbólico y práctico. Según Lombardi, “hay tantos aspirantes que, de conservarlos todos una vez descartados, aquí no cabría un alfiler”. La Santa Sede considera que “quien está dispuesto a sacrificarse para ser Papa, también debe estarlo para ser sacrificado si no es elegido”.

Federico Lombardi ha expresado su deseo de “no tener que quemar a más gente porque al final el aire deviene irrespirable”, y ha mostrado su confianza en que “pronto podremos quemar al pequeño monaguillo para la fumata blanca”.