Con el propósito de “ir conociéndonos poco a poco y aprendiéndome vuestros nombres”, su Santidad el Papa Francisco ha pedido a toda la cristiandad que, “aunque pueda parecer algo raro y acabemos sintiéndonos un poco tontos”, se coloque cartelitos con el nombre de pila en la solapa, tal y como han informado fuentes cercanas al catolicismo.

“Sois muchos y mi memoria es limitada”, bromeaba el Papa esta mañana a primera hora, durante una pequeña charla informal en la Basílica de San Pedro desde la que se ha dirigido a todos los católicos. Él mismo se ha colocado también una pequeña etiqueta con el nombre de “Francisco” en la solapa. “Todos os sabéis mi nombre pero yo no me sé el vuestro, así que, para no ser menos e ir integrándome, me voy a colocar el nombre también”, ha declarado.

“Es todo un poco lío y la gente por aquí está un poco loca”, le ha explicado al Papa el padre Almunia, teólogo español del Vaticano, durante el recorrido que le ha hecho al nuevo pontífice para presentarle a la gente “y conocer las cuatro cosas básicas”. “Este es el cardenal Smithson, es mejor no hablarle antes de que se tome el segundo café”, explicaba Almunia entre bromas mientras le presentaba a un compañero. “En serio, si necesita agua bendita, báculos, bolígrafos o lo que sea, él es el coordinador de suministros y cada semana le traen una caja llena de cacharros que luego reparte”, explicaba Almunia.

“Todas las compras pasan por mí, así que sencillez y humildad, que si no yo luego me chivo al Altísimo” añadía Smithson entre risas, quien le ha aconsejado al pontífice ir al baño, precisando que “el de la primera planta es solo para orinar porque se atasca cada dos por tres”.

“Hay pastitas junto a la Nespresso”

Tras la charla informal inicial y el pequeño recorrido en el que ha intercambiado algunos comentarios con cardenales y otros miembros de la curia vaticana, el Papa ya ha situado una figurita del Kinder Sorpresa sobre la mesa del altar principal de la Iglesia de San Pedro y ha pasado gran parte de la mañana paseándose por la Ciudad del Vaticano sujetando una taza de café mientras el informático de la Iglesia católica le configuraba el viejo ordenador de Ratzinger. Después de que le hayan facilitado la clave que le acredita como usuario del Vaticano y le permite acceder al ordenador, Borgoglio ha recopilado todos los iconos del escritorio y los ha guardado en la carpeta “Escritorio papado antiguo”.

Aunque de momento Bergoglio deberá seguir utilizando la cuenta de correo de “[email protected]”, en unos días se le habilitará una dirección de e-mail propia, que tendrá configurada en Outlook Express. Por ahora el pontífice ha utilizado su correo para informar a los católicos de que ha dejado una bandejita de pastitas saladas “junto a la máquina Nespresso”.

Fuentes confirman que el Papa Francisco todavía no sabe cómo funciona la fotocopiadora del Vaticano

Según han comentado varias fuentes cercanas a la citada cafetera Nespresso de la Iglesia católica, “el nuevo” aparentemente todavía no sabe utilizar la impresora-fotocopiadora. “Se ha acercado a la fotocopiadora y ha visto que salían papeles, pero no eran el documento que él había imprimido y ha vuelto a su ordenador un momento; luego ha vuelto a la fotocopiadora, ha removido los papeles de la bandeja de impresión, ha vuelto a su ordenador un par de veces más y finalmente su Santidad se ha sentado en silencio en su despacho. Al cierre de la edición, las mismas fuentes han informado que uno de los cardenales ha enviado un correo electrónico a la lista de correo “Urbi et orbe [VAT]”, que incluye a todos los miembros del catolicismo, preguntando “¿Quién ha imprimido 20 veces un Power Point? Luego nos quejamos cuando nos quedamos sin tóner”.