nuevopontificeFuentes del Vaticano informan que, en el segundo día del cónclave para elegir nuevo Papa, Dios Todopoderoso no parece mostrar preferencias por ninguno de los cardenales que se postulan como sucesores de Joseph Ratzinger.

Esta indecisión de parte de Nuestro Señor podría demorar eternamente la espera hasta que la conocida “fumata blanca” salga por la chimenea de la Capilla Sixtina y señale que ya se ha elegido a un nuevo representante de Dios en la Tierra. Según señalan las mismas fuentes, la demora en la elección de un nuevo vicario de Cristo por parte de Dios se debe en primer lugar a que “todos le parecen majos” y en segundo lugar a que “Él no tiene prisa”.

“Con todos los respetos, creo que Dios está cometiendo un error aquí… No tenemos todo el día para esperar a que el Señor se decida por uno u otro mientras el rebaño de Cristo permanece sin una conexión directa con la divinidad y se interrumpe todo el flujo de trabajo. Llevamos ya como dos semanas sin Papa y el papeleo va acumulándose, no se detiene por el hecho de que haya un puesto sin cubrir”, explicaba esta mañana a los medios españoles el padre Almunia, teólogo del Vaticano.

El nuevo Papa podría ser un “freelance”

“A Dios todo el mundo le cae bien, pero eso no significa que todo el mundo sea apto. En todo caso, lo necesario es decidirse cuanto antes porque, entre que el primera día no se hace nada y el resto de días uno va familiarizándose con la situación, el rebaño de Dios va descontrolándose”, insiste el prelado.

Fuentes cercanas al Cielo señalan que Dios está valorando elaborar tablas con diez mandamientos de pros y contras para cada candidato que podrían ayudarle a decidirse entre uno y otro. Por ahora, sin embargo, siguen descartándose las entrevistas individuales que, según el padre Almunia, serían “lo lógico” en un proceso de selección tan importante. “Pero Dios, en cuanto conoce a alguien, se encariña y todo el mundo le cae bien y al final se quedaría con el más simpático, como le pasó con Karol Wojtyla”.

Cada vez son más los cardenales que aconsejan a Dios optar por un “freelance” temporal, de modo que fuera posible externalizar los servicios de representación de Dios en la Tierra. El Vaticano podría ahorrarse así los costosos procesos de selección de personal “y tirar de agencia para que te envíen a alguien con un perfil profesional adecuado a cada situación concreta”.