Don Mariano Rajoy Sobredo, padre del presidente del Gobierno, ha recibido esta mañana una carta del Consejo Europeo en la que su principal responsable, Herman Van Rompuy, le urge a viajar a Bruselas para realizar una tutoría en la que se evaluarán “los progresos, la actitud y las relaciones de su hijo con el resto de compañeros mandatarios”.

Rajoy padre se ha mostrado “inquieto” al recibir la misiva y ha preguntado a su hijo “si ha hecho algo”. El presidente asegura que “hago lo que me dicen siempre” y promete que la cita “es un mero formalismo”.

“Nunca le ayudé a escurrir el bulto y ahora tampoco”, promete Rajoy padre

“Él dice que lo tiene todo en orden pero la realidad es que el país va mal. Y lo que yo le digo es que, si lo hace todo bien y las cosas van mal, será que lo que él cree que está bien en realidad no lo está”, afirma el padre de Rajoy, sentenciando que “nunca le ayudé a escurrir el bulto en la escuela y ahora tampoco pienso hacerlo”.

El presidente del Ejecutivo ha montado una comisión de expertos para afrontar la tutoría, pero su padre insiste en que “me han convocado a mí y no necesito asesores de nada porque he estado en muchas tutorías y tengo los huevos negros”. Fuentes cercanas a Moncloa confirman que el presidente está intentando tomar el control de la situación para que su padre no juegue en su contra cuando esté cara a cara con los miembros del Consejo Europeo.

“Yo le repito que, si es verdad que está todo bien, no tiene de qué preocuparse. Así que sus nervios lo que quieren decir es que ha hecho algo mal y lo sabe”, concluye Rajoy padre, advirtiendo a su hijo de que “a mi edad no estoy para ayudarle a hacer los deberes comunitarios ni para sacarle las castañas del fuego”. El hombre también ha protestado al saber que su hijo ha iniciado gestiones diplomáticas para convencer a Bruselas de que su progenitor está muy mayor para viajar. “Si estoy mayor o no, lo decidiré yo mismo”, ha dicho.

Podría haber molestado a Angela Merkel

La carta de Van Rompuy llega justo tras la celebración en Santiago de Chile de una cumbre en la que Mariano Rajoy pudo hablar brevemente con la canciller Angela Merkel. Aunque el presidente declaró a los medios que “con la señora Merkel muy bien, muy bien”, algunos analistas creen que no todo fue tan bien como él dice. “A Merkel se la veía agobiada y por eso Rajoy se apresuró a decir que todo estaba bien. No sería raro que la tutoría fuera la reacción a las quejas internas de la mandataria germana”, apunta Juan Virralde, experto en imagen política.

Mariano Rajoy ha querido dejar claro que “yo a Angela no la he molestado ni le he hecho nada, así que estoy tan tranquilo. Si tiene algún problema y va a llorar al Consejo en vez de decir las cosas a la cara, pues allá ella. Yo estuve todo el rato sin meterme con nadie, a mi bola, trabajando, y me llevo bien con todos”. Tras unos segundos de silencio, añadió: “Y ni un solo puro he fumado, coño”.

Su padre se mantiene escéptico y afirma que “si me entero de que la molestó, vamos a tenerla”.