La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha anunciado que en el horizonte de 2024 su departamento va a realizar actuaciones en la red humorística española con la intención de “ampliar los límites del humor para, a largo plazo, ponernos a la altura de Europa en capacidad para exportar e importar chanzas de mal gusto”.

El plan, según la ministra, permitirá llevar los chistes y bromas “mucho más lejos de lo que hasta ahora es posible”. En su intervención en la Comisión de Fomento del Senado, Pastor ha destacado que el proyecto supondrá instalar una tercera vía para chistes racistas “que supondrán la auténtica normalización de nuestra realidad multicultural”. En realidad, este nuevo carril es una adaptación del preexistente para chistes de gitanos, guardias civiles y gangosos, prácticamente en desuso a día de hoy.

Pastor ha añadido que las nuevas actuaciones facilitarán a los españoles hacer chistes machistas de alta velocidad. “Se van a suprimir 61 tabúes, aunque aún permanecerán algunos en pie, de modo que muchas vías para hacer chistes tendrán que dar algún rodeo, al menos durante los próximos años y, por ejemplo, no podremos hacer chistes sobre violar bebés porque el terreno es poco firme y no beneficia a nadie”.

La titular de Fomento ha asegurado que en algún momento será posible construir chistes sobre el nacionalismo, la Transición o el 11M, pero el ministerio no plantea que esto sea posible en un plazo inferior a tres décadas. La oposición ha criticado la lentitud de Fomento dado que “para entonces los chistes que hemos ido acumulando sobre el 11M habrán perdido toda gracia y todo valor”.

Finalmente, los tramos celiaquía-Cataluña-homosexualidad seguirán sin inversiones “por lo menos hasta hasta 2043”. Artur Mas, en una entrevista a Onda Cero, ha criticado que “Fomento siempre nos deje fuera en sus inversiones y de ahí que a los catalanes nunca nos haga puta gracia nada de lo que viene de España. Y luego se quejan”.

Al finalizar la rueda de prensa, y tras protegerse con un casco de obra, Ana Pastor se ha animado ella misma a contar un chiste sobre un gitano con cáncer de SIDA, para demostrar el cambio que se pretende efectuar en el ámbito de las bromas.

Al terminar, ha ridiculizado a una periodista con sobrepeso que ha abandonado la sala entre lágrimas.