La Agencia Tributaria ha descubierto que Jaime Condoleño, madrileño de 47 años, lleva casi siete años indicando en su declaración de la Renta bienes inmuebles y fondos de inversión por valor de cuatro millones de euros que en realidad no posee. 

“Ha declarado préstamos que no ha pedido, propiedades inexistentes y un sueldo muy por encima del suyo con el único objetivo de hacerse el chulo y aparentar”, ha explicado a los medios un portavoz de la Fiscalía Anticorrupción.

“Nos llegaba la declaración y veíamos todos esos pisos, todos esos ingresos, sueldos y empresas y pensábamos: ‘Vaya amote el gualtrapas este’. Y, claro, ha sido un chasco comprobar que en realidad no tenía donde caerse muerto”, explica uno de los inspectores de Hacienda que ha destapado el fraude de Condoleño y que dice sentirse “defraudado por la caída de un ídolo”.

Blanqueaba dinero que ya era blanco. Para ello, hacía uso de varias empresas fantasma de las que pagaba todos los impuestos correspondientes, abultando así su declaración patrimonial. “Llegaba a la delegación abriendo y cerrando empresas y dándose unos aires de jefazo que nos tenía a todos boquiabiertos”, explica el mismo inspector.

Le embargarán lo que le queda “por listo”

Según fuentes de la fiscalía, con su sueldo de auxiliar administrativo apenas podía permitirse pagar los impuestos que le correspondían, pero a él la situación parecía compensarle “por una cuestión de ego”.

Al parecer, Condoleño añadía más y más chalets en cada nueva declaración, por lo que cada año le correspondía pagar más impuestos, situación que ha ido llevándole a la ruina en la que se encuentra actualmente, dado que ha tenido que vender su piso para poder pagar los impuestos de sus “otros” pisos, los inexistentes. Hacienda va a embargarle “por listo” el coche y el poco dinero que conserva “para que aprenda humildad”.

“Ha estado molando por encima de sus posibilidades”

El presidente del Gobierno ha pedido a la Agencia Tributaria que haga ver a los españoles que “hacerse el chulo con Hacienda tiene un precio” y que identifique a todos aquellos ciudadanos que tengan cuentas en el extranjero “con la única intención de fardar, hacerse el guays y tirarse el pegote”.