- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Arqueólogos encuentran un menú a 6 euros

DATA DEL CRETÁCICO

Arqueólogos de la Universidad de Barcelona han encontrado en su misma ciudad, en la parte este, uno de los precios de menú más antiguos conocidos hasta ahora en el territorio español, según ha comunicado hoy el jefe del equipo de investigación a un diario local. «Se trata de un menú que data como del cretácico, pero algunos de los platos que forman parte del mismo podrían ser muchísimo más antiguos», explica uno de los miembros del equipo de historiadores. 

Se trata de un menú típico de tres primeros y dos segundos con café y postre y, sorprendentemente, se encuentra muy cerca del centro de trabajo de los historiadores, aunque les había pasado completamente desapercibido hasta ahora.

«Apenas hemos empezado a investigarlo pero, como cabía esperar, tanto el menú como sus platos se encuentran en un estado bastante deteriorado, aunque para nosotros resultan interesantes», explica Jordi Sauté, jefe del equipo. El hallazgo testimonia que el nivel de vida y de desarrollo de los españoles de aquella época era mucho más alto de lo que se creía hasta ahora.

La tortilla de patatas está completamente fosilizada

«No distaban mucho de los humanos actuales, aunque con menús tan baratos probablemente fueran más fornidos, dado que estaban mejor alimentados. Por la cantidad de fritos que hay en el menú, también es probable que tuvieran digestiones pesadas que les obligaran a hacer sobremesas largas con una copa en la mano», explican tras conocer el menú de primera mano. De hecho, «en la zona de la barra» aún habitan algunos de los moradores que datarían de la misma época del menú y que podrían transmitir oralmente valiosísima información sobre las costumbres de entonces con expresiones como «tú invierte en ladrillo, hazme caso».

«Es un hallazgo importantísimo para nuestra investigación teniendo en cuenta que no tenemos fondos económicos suficientes como para comer en restaurantes a precios normales», explica el jefe del equipo mientras sus compañeros usan cepillos y otro instrumental técnico para limpiar de polvo y arena los platos de merluza rebozada, procurando no romperla.