- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

El Barça exige al Gobierno un estadio independiente

PIDE QUE LOS PARTIDOS SEAN DEMOCRÁTICOS

El jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, ha recibido hoy pasadas las once de la mañana en el Palacio de la Moncloa al presidente del Fútbol Club Barcelona, Sandro Rosell. El objetivo del encuentro, solicitado por Rosell, era formalizar la petición de un estadio independiente y soberano para el club azulgrana, aprovechando el auge del independentismo en la sociedad catalana.

El Barça exige también que los partidos sean democráticos, decidiendo el resultado mediante la celebración de un referéndum entre la afición.

«No ha ido bien»

Sandro Rosell ha admitido ante la prensa que el encuentro «no ha ido bien». Mariano Rajoy ha respondido al dirigente del Barça que este asunto que él plantea no se puede negociar «ni hoy, ni mañana, ni dentro de tres o cuatro meses», negativa que Rosell atribuye al hecho de que «Rajoy no tiene ni puñetera idea de fútbol y, por lo tanto, no sabe lo que está en juego». El presidente del Barça lamenta que el Gobierno «eche balones fuera» e insiste en que «cualquier club soberano tiene derecho a un estadio propio».

«Rajoy echa balones fuera», lamenta Rosell

La única alternativa planteada por el jefe del Ejecutivo ha sido abrir la puerta a negociar, a partir del próximo año, la posibilidad de que los jugadores del Barça jueguen en catalán, ante lo cual se ha encontrado el rechazo frontal del presidente catalán. «De lo que se trata es de que no haya equipos que repartan más goles de los que reciben, y ese reparto equitativo solo es posible cuando el resultado de los encuentros lo establecen los aficionados ejerciendo su legítimo derecho a decidir», insiste Rosell.

Rosell asegura que ha intentado agotar todas las opciones de diálogo con el presidente del Gobierno, que se ha aferrado al argumento de que «el fútbol es así». El Barça considera que «el fútbol es así hasta que alguien decide que es de otra manera», a lo que Rajoy ha respondido que «cuando juegas tu propio fútbol tienes que estar dispuesto a quedarte fuera de las competiciones europeas», añadiendo que «sin un reglamento común no hay encuentro posible».