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Cientos de españoles se envían por mensajero para burlar la huelga de transportes

LOS MÁS PRECAVIDOS SE HAN ENVUELTO EN PAPEL DE BURBUJAS

Llegar al trabajo hoy lunes en Madrid y Barcelona podría haber sido un suplicio para los centenares de miles de viajeros que hoy se veían afectados por una huelga de transportes (metro y autobús) en las horas punta.

Sin embargo, muchos ciudadanos han optado por ser precavidos y acudiendo a primera hora a las oficinas de diversas agencias de mensajería para enviarse a sí mismos como «paquete urgente» al trabajo, evitando así la incomodidad que supone enfrentarse a los servicios mínimos del transporte público.

«Yo he llegado algo mareada por la falta de oxígeno pero, aún así, es más cómodo que ir en transporte público porque no tienes que pelearte por el asiento», relata Carmen de Barcelona. «Te dan un localizador que puedes ir mirando en el móvil y así sabes cuál es el estado de tu envío, que eres tú mismo. Ha sido divertido porque en el camión nos hemos puesto a hablar a gritos todos los que íbamos empaquetados. Éramos muchísimos. Algunos han sido más precavidos que yo y se han envuelto en papel de burbujas. A mí mi marido me ha envuelto fatal y tengo un montón de chichones».

Los casos se repiten en las dos capitales. El conserje de un edificio de oficinas de Madrid dice haber pasado la primera hora de la mañana recogiendo paquetes. «Tengo la espalda baldada porque los paquetes se dejan abajo y los reparto yo por las mesas», se lamenta. El conserje informa también de que el único incidente ha tenido lugar cuando ha salido a desayunar, dado que al volver se ha encontrado varios avisos sobre la mesa. «Pero dicen que volverán a pasar mañana, así que nada grave. Ya se podrían haber enviado por fax, coño, que es más moderno».

En la empresa madrileña Herpes Solutions S.L. han sufrido una situación similar pero algo más complicada: todos los empleados han optado por los servicios de mensajería para desplazarse al trabajo, por lo que no había ninguna persona para firmar los albaranes de recogida.

«Yo he dejado el aviso, que es lo que tengo que hacer. Tendrán que pasar a recogerse a sí mismos por nuestras oficinas o acordar una nueva fecha de entrega, pero dado que están dentro de las cajas no pueden recogerse a sí mismos. Tendrían que salir de la caja lo suficientemente rápido como para recogerse antes de salir de la caja en sí. En fin, una paradoja que rompería el ‘continuum’ espaciotemporal o alguna pollada de estas», reflexiona un mensajero.

Los ciudadanos que han optado por el servicio regular de Correos se espera que lleguen a su lugar de trabajo después de Navidad.

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