El director de cine Quentin Tarantino estuvo muy pendiente ayer de las cargas policiales que tuvieron lugar en las inmediaciones del Congreso de los Diputados de Madrid. Al ver las primeras imágenes en un canal internacional, decidió seguir las protestas en directo vía “streaming” e invitó a unos amigos con quienes estuvo comentando la jugada y comiendo palomitas. “Hasta que vi el primer diente saltando por los aires, pensé que era teatro callejero”, explica el cineasta. 

En la línea de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, Tarantino ha felicitado a los antidisturbios y, aunque ha evitado entrar en temas políticos, se ha mostrado interesado en dirigir su próxima actuación.

“No hay 3D que iguale esto”

“Fueron unas escenas totalmente desproporcionadas, fuera de lugar y tremendamente violentas. O sea, cojonudas”, reconoce Tarantino. El director, que todavía duda de que lo de ayer no estuviera ensayado, cree que “ningún actor y ningún coreógrafo pueden recrear esa tradición tan latina de provocarse hemorragias unos a otros”. Por este motivo, admite que su sueño es trabajar directamente con los responsables de los altercados de ayer “si es que ha quedado alguno vivo”. También ha elogiado “el detalle que tuvieron los manifestantes y los policías al darse la mano al final del encuentro, deseándose suerte en la próxima carga”.

Malditos Bastardos II

No contento con estos elogios, difundidos a través de su página web oficial, Quentin Tarantino ha contactado con el Gobierno de Rajoy para estudiar una posible colaboración. “Quiero rodar ‘Malditos Bastardos II’ en España, sin actores y tomando las imágenes directamente de los móviles de los manifestantes”, ha explicado.

El Ministerio de Cultura aún no se ha pronunciado oficialmente, aunque es probable que una producción de esta naturaleza sea la excusa perfecta para activar la industria cinematográfica española y reforzar la marca España. “Lo que yo no sé es si los jóvenes heridos en las protestas de ayer están dispuestos a repetir lo que hicieron sin perder la naturalidad”, ha declarado Cristina Cifuentes. Tarantino asegura que las condiciones del rodaje serían óptimas y que “los jóvenes tendrían derecho a un bocata y a atención médica personalizada”.

Cifuentes ha insistido en que “nuestras autoridades son ya un referente internacional y los acontecimientos de ayer podrían definirse sin complejos como la mayor muestra de ‘democracia espectáculo’ que haya dado un país europeo”.