La cadena Starbucks Coffee acaba de incorporar a su catálogo de productos un pack que, por solo 6 euros, permite disfrutar de una taza de café, fumarse un cigarro y hacer un “muñeco de barro”. La empresa pretende así sacar todo el partido a las propiedades laxantes que muchos atribuyen a la combinación del café con el tabaco y “al placer que asociamos a esta rutina, a este trío del bienestar”. 

Starbucks sugiere un tipo de tabaco para cada variedad de café y ha habilitado zonas en penumbra dentro de sus locales “para soltar lastre y poner el broche a esta incomparable experiencia”.

La oferta, que atrae principalmente por el precio, no ha tardado en levantar la polémica. Aunque los clientes deben disfrutar de sus respectivos cigarros en el exterior de los locales para respetar la ley, un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que Starbucks estaría fomentando la adicción al tabaco con este pack. Los responsables de la cadena defienden su derecho a “contribuir a un mayor disfrute del café” y lamentan que no se permita fumar en sus locales “cuando sí se nos permite habilitar una zona para cagar”.

Starbucks Vento caramel brûlée: la estrella de los apretones

El producto más solicitado del nuevo pack “Café, cigarro y muñeco de barro” es, con diferencia, el Starbucks Vento caramel brûlée. Se trata de una variedad de café con propiedades flatulentas “que al primer sorbo ya amenaza con tormenta”. Como su nombre indica, el Vento brûlée “convierte tu organismo en un volcán en erupción que te permitirá crear divertidas formas color caramelo”. El cliente suele completar la “experiencia Vento” fotografiando el resultado y difundiendo las imágenes en las redes sociales.