Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha enviado un comunicado a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, al comisario de Economía de la Unión Europea (UE), Olli Rehn, y a sus homólogos europeos, subrayando la necesidad de “hacer frente a los gráficos que incluyen curvas rojas descendentes”. Un reciente informe encargado por el Consejo General del BCE relaciona la proliferación de este tipo de gráficos estadísticos con el avance de la crisis económica. “Donde haya una curva roja que va hacia abajo, una tabla con barras de colores cada vez más pequeñas o un quesito de porciones muy estrechas, habrá una empresa, una entidad bancaria o una institución de gobierno con problemas financieros”, sentencia Draghi.

El informe en el que se sustenta esta tesis se ha realizado precisamente “con numerosos gráficos con curvas que confirman el aumento de gráficos con curvas, siendo las que van hacia abajo mucho más frecuentes que las verdes que van hacia arriba, en contraste con otras épocas en las que la situación era la inversa y el estado de la economía también”. La presencia cada vez mayor de programas informáticos como el Power Point en el ámbito doméstico habría facilitado también el impacto de la crisis en las pequeñas y medianas empresas. “Ahora cualquiera puede hacer un gráfico rojo que lleve a la quiebra”, alerta el BCE.

En su comunicado, el presidente del BCE apunta “medidas urgentes de aplicación inmediata” para atajar la nefasta influencia de los gráficos mientras se profundiza en el análisis del fenómeno. Entre dichas medidas, está la necesidad de “dejar de hablar de números rojos porque los números no son de ningún color y además se han detectado alusiones al rojo en todas las situaciones que han derivado en crisis”. Se prohíben, desde luego, las presentaciones que incluyan gráficos con curvas descendentes y se insta a los responsables de gobiernos, bancos y empresas a “localizar en sus informes internos todas las estadísticas con curvas hacia abajo con el fin de destruirlas o bien girarlas 180 grados cambiando el verde por el rojo, en el caso de que los programas con los que se han elaborado lo permitan. Si son gráficos impresos que no se pueden editar, urge quemarlos o triturarlos hasta su completa aniquilación”.

Las curvas descendentes “actúan como un virus”

El informe presentado por el Consejo General del BCE ha monitorizado el envío a través de correo electrónico de miles de gráficos con curvas descendentes. “El carácter global de la crisis tiene su raíz en el envío de gráficos con curvas rojas de un país a otro sin controles de ningún tipo. Los gráficos descendentes han campado a sus anchas haciendo nido en empresas de cualquier territorio que han visto cómo sus ingresos decrecían al ritmo marcado por las curvas”, ha explicado Mario Draghi. El BCE recomienda “ignorar los gráficos estadísticos hasta que estén bien y alertar a las autoridades cada vez que se reciba un documento con curvas descendentes”.