La revista Forbes acaba de hacer pública la lista de animales más ricos del mundo situando a la cabeza a Rob, el carlino propietario de Purina, empresa fabricante de alimentos para mascotas. El ascenso del dueño de Purina ha desbancado al corderito de Norit, que se ha desplazado suavemente al segundo puesto. El valor total del patrimonio del carlino es incalculable “sobre todo para un perro”, explica la publicación, pero desde que la empresa forma parte de Nestlé la influencia de Rob en el sector financiero es innegable aunque, eso sí, el entorno del animal certifica que “su carácter no ha cambiado pese a tener a una legión de seguidores lamiéndole el culo a todas horas”.

De hecho, los accionistas de Nestlé confirman que la clave de su éxito ha sido “la facilidad con la que Rob se hace entender en las reuniones y consejos de administración, hablando en un lenguaje más claro que el de cualquier hombre de negocios”. Otros empresarios del reino animal no han tenido tanta suerte: Pato WC “sigue ahogado en la mierda”, según Forbes, al no poder hacer frente a los tiburones de las finanzas.

España está presente también en la lista gracias a la Gallina Blanca, que cuece y se enriquece de forma constante desde su nacimiento en 1937. Ostenta, concretamente, el octavo puesto en el ranking, lugar que el año pasado ocupaba la vaca que ríe. “La época de las vacas gordas ha terminado y nadie sabe ya de qué coño se ríe”, precisan fuentes de su entorno.

El conejito de Playboy, acosado por las ladillas

Otro de los iconos empresariales caídos en desgracia es el conejito de Playboy, enfrascado en duras batallas legales contra las ladillas, que buscan las cosquillas a su actual modelo de negocio.