“Francamente, ha sido una experiencia horrible”, explicaba un usuario. “Mi mujer y yo decidimos hacer una excursión de domingo a la Sierra y pusimos el GPS con la voz de mi mujer. De tal modo que, llegados a cierto punto, tenía que hacerle caso a mi mujer hablándome desde el GPS y a mi mujer de cuerpo presente dándome indicaciones contrarias a las del GPS. Lo bueno es que al final se pusieron a discutir entre ellas, algo con lo que jamás hubiera podido soñar. Fue un momento mágico. Lo malo es que, después de discutir, se pusieron de acuerdo en que yo tenía la culpa de que nos hubiéramos perdido”.

Pese a las críticas, la marca confía en que el nuevo modelo será un éxito de ventas. Está disponible en modo “normal” y en modo “histérico premenstrual” con mensajes como “¡La curva, Antonio! ¡La curva, por Dios, que te la pasas!”, activados cuando aún faltan 200 metros para llegar a la misma, y otro tipo de instrucciones de contenido exagerado y propensas al drama como “¡Cuidao, cuidao, cuidao! ¿Qué prisa tienes?” cuando se superan los 40 kilómetros por hora.

Esta última modalidad hace que, en los tramos en los que no es necesario dar indicaciones de conducción, se reciban mensajes de reproche como “Yo quería un coche más pequeño, pero tú vas a la tuya” o “Dejas atrás la carretera igual que dejaste atrás mi juventud”.

Algunos de los mensajes que tu mujer ha dejado grabados en el GPS son los siguientes:

– Gira dentro de aproximadamente un poco, Antonio.

– Se me ha derramado la Coca-Cola Light encima de la tapicería.

– Antonio, avanza cien metros y detén el coche. Luego pregunta a algún lugareño.

– Después de la rotonda, gira a la izquierda y luego pasa a recoger a mi madre.

– Si es queeee… (cuando el conductor se salta la salida correcta de la autopista).

– No te asustes pero tengo el mapa cogido del revés.