Esta mañana se ha presentado en la sede central del Instituto Cervantes la página web “Morada de talentos”, una iniciativa del Gobierno que tiene por objetivo “difundir la obra de escritores ninguneados por las editoriales y cuya soberbia les impide dejar atrás sus absurdas e infantiles aspiraciones”. Hasta ahora, muchos de estos autores frustrados compartían su material en foros especializados de Internet o en cursos de literatura para perdedores donde, a cambio de escuchar la basura de los demás, se le brinda a uno la oportunidad de leer sus propios escritos aprovechándose de un entorno en el que se inhibe temporalmente la vergüenza ajena en pos de la libertad de expresión y creación.

El entorno de estos supuestos escritores acostumbra a sufrir sus ínfulas literarias, teniendo que soportar lecturas improvisadas de poemas y arrebatos de autocompasión, euforia o autoodio. “Esta nueva página permitirá canalizar todo esto fomentando que los intelectuales de tres al cuarto se soporten entre ellos”, explica la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.

El nombre “Morada de talentos” responde a la voluntad de que los escritores “se sientan parte de una élite especialmente dotada y vivan inmersos en su burbuja de autocomplacencia interpretando la indiferencia de los demás como fruto de la ignorancia”, explica la ministra. Se ha tenido en cuenta la tendencia de este tipo de personas a camuflar sus inseguridades con una retórica pomposa y alambicada, de manera que los textos introductorios del sitio incluyen frases como “Accede a tu jardín de la palabra, plantación literaria donde germina el polen del talento, y deja que el vuelo de tu imaginación fecunde, verso a verso, cada capullo”.

Los autores que se registren en la “Morada de talentos” podrán comentar textos de otros y recibir comentarios sobre su propia obra. La idea es que los usuarios se hagan la pelota entre sí, como ocurre habitualmente en los cursos de literatura, e incluso terminen conociéndose en persona para acabar copulando. “La relación sexual es muchas veces el objetivo oculto de sus aspiraciones literarias, aunque la arrogancia les impida reconocerlo. La idea, pues, es que la web actúe también como portal de citas ahorrando a estas personas la necesidad de apuntarse a absurdos ciclos de conferencias”, afirma González-Sinde.