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La canción «Me gusta el mueve mueve» podría ser autobiográfica

EL "MUEVE MUEVE" ES LA NECESIDAD DE ESCAPAR DE UNO MISMO

Un estudio de la Universidad de Southampton ha sorprendido a la crítica musical arrojando nuevos datos sobre la obra del dúo de merengue house y hip-hop «Sandy & Papo MC». Entre las conclusiones de la investigación, destaca el análisis de la canción «Mueve Mueve», conocida popularmente por su estribillo «Me gusta el mueve mueve». El tema es una adaptación del éxito «I Like to Move It», pero la versión de Sandy Carriello y Luis «Papo» Deschamps recoge la influencia del segundo romanticismo alemán.

«Hay exaltación de la sensualidad, pero no es más que una máscara. Pese a estrofas como ‘Te ha gustado mami de ese mulo / Y mueve ese chulo con hache y a menear el pachipachi’ se nos transmite también el horror del individuo que es arrojado al mundo sin más arma que la autoconciencia», explican expertos musicólogos que confiesan haber invertido muchos esfuerzos en descifrar el significado del verso «Te hablo así porque ve con Quisqueya, y un aplauso a las mujeres bellas».

Sandy no ha querido pronunciarse respecto a la presencia de elementos personales en la canción. Sí ha reconocido que, tras la muerte de su colega Papo en un trágico accidente, sus ambiciones artísticas han virado claramente hacia la introspección absoluta «aunque sin abandonar el optimismo antropológico que caracterizó nuestra trayectoria». La presión mediática le ha obligado a admitir también que siempre le ha gustado el «mueve mueve» en cualquiera de sus formas.

«Es innegable que la letra defiende el hedonismo contemporáneo, sobre todo en estrofas como la de ‘Si tengo hambre me como una paella, y (papaparapa) una estrella’. Se plasma el anhelo de conseguir lo imposible, que siempre lleva a la tragedia y a la impotencia del individuo en sus intentos de autoafirmación. Por eso hay también toques de atención ante el desenfrenado sensualismo: ‘Yo sé que te gusta el mueve mueve, pero conmigo no juegues’, avisa el autor. El poeta aquí retrata las trampas de un mundo erigido sobre sombras chinescas, donde nada es estable y la mera apariencia lo impregna todo», sentencian los musicólogos.