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El juez Garzón escondía el cadáver de un Tamagotchi en su escritorio

DESATENDIÓ SUS RUEGOS DEJÁNDOLO MORIR

El juez Baltasar Garzón vuelve a estar en el punto de mira de la justicia tras descubrirse que, durante más de dos años, había estado escondiendo en el cajón de su escritorio el cadáver de un Tamagotchi. Aunque Garzón asegura que «no tenía conocimiento de que estuviera muerto», no ha podido negar que durante todo este tiempo ignoró a la mascota electrónica y desatendió sus necesidades alimentarias provocando así su fallecimiento.

Según fuentes cercanas al entorno de Garzón, el Tamagotchi habría pertenecido originalmente a un sobrino suyo, menor de edad, que supuestamente lo habría dejado olvidado encima de la mesa de trabajo del juez. Éste, en vez de devolvérselo, descuidó el asunto «enterrando» al Tamagotchi en vida al encerrarlo en un cajón oscuro donde los ruegos de la criatura no pudieron ser escuchados. La acusación de homicidio y negación de auxilio se suma así a las tres causas abiertas en el Tribunal Supremo que motivaron su suspensión cautelar.

«El Tamagotchi es un juego y Garzón no conocía sus reglas. Ni siquiera era suyo el artefacto. Todo esto es una burda manipulación que persigue desacreditarle aún más con argumentos débiles y oportunistas, en la línea de los que se han venido usando en su contra», afirma el magistrado José Ricardo de Prada. Los detractores del juez, sin embargo, defienden que «el trato que se da a un Tamagotchi evidencia el respeto que se tiene por la vida y Baltasar Garzón ha demostrado que en su vida privada tiene cadáveres en el armario», en palabras de un portavoz de la organización ultraderechista Falange Española de las JONS.

Su hija tiene una muñeca rota

Algunos medios han difundido el rumor que la hija de Baltasar Garzón podría tener una muñeca rota, «concretamente una muñeca Blythe sin brazos», y no se descarta que el responsable de la lesión fuera él mismo. «Al margen de que se la rompiera él o no, queda claro que su hija tiene una muñeca rota y que el padre, sabiéndolo, se ha desentendido del tema», asegura el director del diario La Razón en su editorial de hoy. «¿Y dónde está él ahora? Se ha escondido, no responde a las preguntas de los medios. ¡Estará en la Antártida desenterrando focas del franquismo!», ironiza el periodista.