Tras recibir el aviso de varios ambulatorios, que advertían de la presencia de ancianos molestos porque no se ponían enfermos, el Ministerio de Sanidad abrió una investigación que ha concluido con un hallazgo científico de alto calado: la comercialización de la pulsera homeopática “Power Bracelet”, que se vendió en España entre 1989 y 1991, ha convertido a sus usuarios “en personas con un sistema inmunitario invencible, una fuerza física impropia y un sorprendente equilibrio emocional”, explica el doctor Vicente Romero, responsable del estudio.

“Mi abuela se cayó por las escaleras hace unas semanas. Se golpeó la cabeza contra el suelo y hasta lo agrietó. Pensaba que la habíamos perdido pero se levantó al instante y se limitó a decir: ‘Si has fregado avisa, Fermín, que me escoño'”, declara un testimonio. La anciana en cuestión, Antonia Fargo, no entiende tanto revuelo: “Todo lo que hace la pulsera venía explicado en el cartón. Por eso la compré. Ahora la gente se rasga las vestiduras porque ya no la venden. Y mira que cada día salía el anuncio en la tele insistiendo, repitiendo aquello de ‘Eficacia probada, se sorprenderá'”.

El valor del producto alcanza en estos momentos cifras astronómicas y la empresa fabricante, con sede en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), desapareció sin rastro hace años. “Los ejemplares de la ‘Power Bracelet’ que se conservan son únicos y difícilmente se desharán de ellos sus propietarios”, opina el doctor Romero. De hecho, aunque los especialistas han pedido a los “ancianos invencibles” que les cedan los brazaletes para someterlos a un detenido examen, ninguno de ellos ha accedido por el momento.

La noticia ha disparado las ventas de los productos homeopáticos por mucho que los especialistas insisten en que los efectos descritos sólo se han detectado en los poseedores de la “Power Bracelet”. Éstos están valorando la posibilidad de asociarse y crear así una “Liga de Ancianos Extraordinarios”. Antonia Fargo está convencida de que “si nos juntamos, al dominó no nos gana nadie seguro”. La mujer advierte que “los que se lancen a comprar pulseras homeopáticas deben asegurarse de que en el anuncio dicen lo de ‘Eficacia probada, se sorprenderá’. Si no, seguro que el producto es una estafa. Yo nunca he creído en estas tonterías”.