“Van paseándose por la calle aguantando unos planos, pero se ve claramente que los presuntos planos no son más que unas ofertas del Media Markt”, se queja un conductor. De vez en cuando algún peatón pregunta a los operarios qué se disponen a hacer y éstos van contestando con evasivas como “interpelar las cañerías” o se limitan a señalar la tele de plasma del folleto de Media Markt y luego algún punto en concreto de la calle, como si fueran a construir algo.

Alguno de los trabajadores -en total hay veinte- ha empezado a pintar con tiza en el suelo como si fuera a cavar una zanja o a hacer obras de infraestructura. Sin embargo, algún conductor se ha acercado para ver qué están escribiendo y en vez de números y medidas lo que ha hallado escrito ha sido “Ojete” o “¿Cuándo vamos a comer?”. Los operarios se disculpan diciendo que habían pensado alquilar una grúa para que se paseara arriba y abajo dando cierta sensación de actividad pero que “valen un ojo de la cara”.

“Una opción, sin duda, sería recoger las vallas y marcharnos todos a casa, pero es una pena desperdiciar esta oportunidad”, explica el capataz a los medios mientras aviva las llamas de la barbacoa que montó para hacer la comida. “Por lo pronto, vamos a comer tranquilamente y luego quizá se nos ocurra algo. Siempre podríamos llamar al Ayuntamiento para preguntar qué narices había que hacer aquí, pero no es mi trabajo andar con telefonitos. Esto les pasa por no darnos las indicaciones por escrito”.