Tras abandonar el Partido Popular a principios de año al no sentirse apoyado por la dirección de la entidad, Francisco Álvarez-Cascos hace gala de un comportamiento que, en palabras del propio Mariano Rajoy, “daña su prestigio profesional y empaña su trayectoria política”. Rajoy se refiere a la participación de Cascos en el III Certamen Nacional de Eructos de Estepona, un concurso al que, según ha admitido el propio ex ministro de la Presidencia, “llevaba años queriéndome apuntar pese a que siempre me contenía para no dañar la imagen de mi partido”.

Ahora que se siente desvinculado del Partido Popular, Álvarez-Cascos ha querido “salir del armario en cuanto a eructos se refiere” y ha revelado que sus dotes en esta área “fueron siempre aplaudidas, a puerta cerrada, por los mismos que ahora se distancian de mí”. Aunque Rajoy insiste en negarlo todo, Álvarez-Cascos asegura que “el mismo Aznar convocó una reunión de urgencia entre los altos cargos del partido para soltar un eructo de 13 segundos. Y recuerdo a Rajoy diciendo que el eructo era marca de la casa en el PP”.

Numerosos militantes y dirigentes del Partido Popular han cargado contra Cascos asumiendo incluso que se encuentra resentido y “eructando fuera de control” por el trato que recibió al no ser elegido candidato a la presidencia del Principado de Asturias. “Es su manera de eructarnos en la cara”, apuntaba un alto cargo del partido mostrando su profundo malestar.

Pese a la polémica, el hecho es que Francisco Álvarez-Cascos se perfila como posible ganador en el concurso de eructos, cuya prueba final tendrá lugar el próximo viernes. “Por delante suyo sólo está Romero Sinisterra, imbatible hasta el momento con su Trueno de las Españas, un regüeldo que puede llegar a alcanzar los 50 decibelios”, explica uno de los organizadores del evento. Álvarez-Cascos admite que la técnica del Trueno de las Españas le supera en volumen “pero en eructos sostenidos en el tiempo sólo me llegó a hacer sombra mi compañera Rita Barberá”.

El Partido Socialista no ha tardado en sacar tajada del asunto. El vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba ha declarado que “lo que se traen los populares con el tema de los eructos es sabido desde hace tiempo y no hace más que confirmar cuál es su estilo de gobierno. Nunca habíamos utilizado este tema como arma arrojadiza porque no se trata de rebajar más aún el nivel de la discusión política. Sin embargo, el escándalo de Álvarez-Cascos nos obliga a pedir al Partido Popular que haga una reflexión interna sobre esa costumbre que tienen de eructar a puerta cerrada”.