Tiene sesenta años pero aparenta veinte porque es del futuro.

Según Neutrex, traer a Josefa resultaba relativamente barato y sencillo: “Sólo tenemos que dejar un post-it en un sitio y asegurarnos de que nadie lo toque. Y entonces los trabajadores del futuro ya nos la envían”. El problema, por supuesto, es devolver a Josefa a 2073. “Para entonces, los viajes en el tiempo ya los tienen más por la mano, hoy en día es muy complicado y muy caro. Hemos tenido pérdidas muy grandes por culpa de los dichosos anuncios”.

Josefa ha viajado en el tiempo en tres ocasiones, para rodar dos spots y para asistir a una feria de muestras el pasado enero. Ahora no queda dinero para devolverla a 2073, como hicieron las dos veces anteriores. “Es un poco decepcionante que para ser del futuro se llame ‘Josefa’ pero se ve que en unos años el nombre se pondrá muy de moda. Lo de Massachusetts sí que no sé por qué es. En fin, cosas del futuro”, explicaba Sanfrán.

Por su parte, Josefa ha empezado a buscar trabajo de modelo pero, dada su avanzada edad, no la quieren contratar en ningún sitio. “Yo tengo sesenta años, pero es que en el futuro las mujeres de sesenta años parece que tengamos veinte, así que no sé por qué no me contratan”, se queja. “De todos modos, vivir en 2011 no está tan mal, los sueldos están muy bien comparados con los que cobramos en mi tiempo”.

“No podemos seguir haciendo anuncios de ese tipo. Hemos jugado a ser Dios con la naturaleza y nos ha salido caro”, insistía Ricardo Sanfrán. Después de que uno de los periodistas le preguntara por qué no usaron a una modelo actual y “establecieron la ficción” de que provenía del futuro en vez de traer a una modelo de 2073, el empresario se quedó callado limitándose a mirar a su jefe de marketing. Mientras tanto, Josefa sigue atrapada en un mundo al que no pertenece. La solución que le han dado desde la compañía es la de “esperar”.