El Departamento de Estado de EEUU acaba de confirmar un rumor que apuntaba a la posibilidad de que los servicios secretos estadounidenses hubieran accedido al número de teléfono de Osama Bin Laden. “Efectivamente, se disponía de un número pero hasta ahora estaba apagado o fuera de cobertura. Ahora comunica, por lo que el terminal está activo”, explicaba un portavoz de la Casa Blanca ayer por la tarde. Tener la oportunidad de contactar con el líder terrorista directamente, sin intermediarios, permitiría preguntarle dónde anda y cuáles son sus planes de futuro.

“Cuando llamamos, a él le aparece lo de ‘Número privado’, por lo que nunca sospechará que somos nosotros. Lo que pasa es que ahora mismo está comunicando. Siempre ha sido de hablar mucho. Hay que tener paciencia y, cuando responda, acribillarle a preguntas sin piedad alguna”, insistía el portavoz.

La idea de los servicios secretos es optar por una voz maternal que, en perfecto árabe, pregunte de manera inquisitiva al terrorista dónde ha estado todos estos meses, por qué hace tanto tiempo que no da señales y qué tiene pensado hacer con su vida. “Esperamos que reaccione al interrogatorio como lo haría un adolescente que ha hecho algo gordo y debe responder ante sus padres”, aseguran desde la Casa Blanca.

Aparte de llamar al móvil de Bin Laden cada media hora aproximadamente, los servicios secretos han enviado varios mensajes a la cuenta de correo [email protected] “Primero se intentó con [email protected], pero nos devolvía los mensajes. Ahora no recibimos respuesta pero tampoco nos rebotan los correos, así que también hay esperanzas”, explica el portavoz.

El hecho de que hace unos días el móvil del terrorista estuviera fuera de cobertura hace pensar a los expertos que podría haber entrado en un túnel. “También podría estar en una montaña muy alta sin cobertura 3G, pero si te quieres esconder es mejor un túnel que una montaña. Vamos, digo yo. Mientras valoramos todo eso seguiremos insistiendo porque quizá hasta nos salta el buzón de voz y podemos dejarle nuestro número para que nos devuelva la llamada”, concluye el portavoz americano.

Por el tiempo que lleva comunicando, Bin Laden podría haber acumulado un gasto de más de 500 dólares en llamadas. “O alguien muy poderoso le está financiando o es que le llamó el otro”, argumentan los especialistas.